La guerra de la mensajería.

En 1961 se creó una revolucionaria forma de comunicarnos llamada “mensajería instantánea” y en estos últimos 20 años ha sido una de las formas de comunicación con más rápida evolución en la era digital.

En el planeta somos 7.8 billones de persona de las cuales 4,1 millones estamos en internet y que día a día, minuto a minuto nos comunicamos por medio de texto ya sea con un SMS, correo electrónicos o alguna red social. De hecho en 2018 se generaban cada minuto: 18 millones de SMS, 187 millones de correos electrónicos, 38 millones de mensajes en WhatsApp. Gracias a esto existen  5,9 millones de usuarios activos mensuales que estamos 24 horas al día en las principales apps de mensajería instantánea o mensajería móvil.

El ser omnipresente. 

La sociedad nos ha llevado a estar conectados la mayor parte del día, y además tener más de una forma o plataforma/servicio para comunicarnos. Esto ha llevado al crecimiento acelerado de esta categoría y en la cual en menos de 20 años ha tenido diferentes competidores, algunos a nivel mundial como WhatsApp que se hacen notar y de seguro en tu dispositivo tienes más de una aplicación que cumpla con el fin de enviar mensajes de forma instantánea como Facebook Messenger, Zoom, Skype, Teams o Hangouts.

Esto pasa gracias a que occidente es un mercado abierto de aplicaciones para los distintos dispositivos y que claramente se traduce en una omnipresencia digital, una persona en promedio puede llegar a tener mínimo 4 aplicaciones para hablar con todo su círculo cercano, pero, si estas en oriente la vida es mucho más “sencilla” en cuanto a la cantidad de aplicaciones que necesitas para este fin.

WeChat, el arte de comunicarte.

En oriente la omnipresencia digital se hace más sencilla. Desde 2011 se abrió pasó entre muchos competidores una plataforma llamada WeChat. Una aplicación que se convierte casi en la única que necesitas en tu móvil ya que tiene mensajería instantánea, pagos electrónicos, servicio de transporte y además también es una red social. Es algo maravilloso que se convierte en todo un “arte”. Una aplicación sencilla en la cual tienes toda tu presencia virtual. No como en occidente donde el caos virtual de los diferentes login y contraseñas que necesitas para acceder a los múltiples servicios que tienes activos.

Mientras que en oriente la filosofía hace parte de “él todo”, en occidente reina el capitalismo y como dice el creador de WeChat, Allen Zhang, “WeChat es una obra de arte, no es un producto comercial”. A raíz de esto WeChat deja claro que su producto no es un lugar llevo de publicidad.

WeChat tiene mil millones de usuarios activos diarios y es el rey en oriente, Facebook el cual es papá de Instagram, Messenger y WhatsApp, es el rey de occidente, un mercado competido en el cual WeChat busca su entrada y convertirse en la aplicación predilecta de mensajería instantánea.

Oriente vs Occidente.

En el mundo digital la batalla es sobre quien tiene la mayor cantidad de usuarios, equipos enteros trabajan día y noche para ganarla. Aquí es válido todo; Desde los días sobresaturados en Silicon Valley, hasta las altas horas de trabajo de los famosos equipos orientales, así lo cuentan varios miembros del equipo de WeChat. Donde sus reuniones son eficaces y su objetivo es específico. No buscan la generalidad y esto se traduce en su filosofía de la “innovación jing-jang”. Donde el usuario realmente es el interés de los creadores, algo que el equipo de WeChat ejecuta muy bien y es el caso contrario de Facebook donde el pensamiento capitalista se ve permeado en todo su esplendor y gracias a eso en nuestro feed está plagado de publicidad. 

Esta batalla digital también se vive en la corte, China tiene la Ley 737 de ciberseguridad, la que básicamente bloquea todo contenido que esté en contra del gobierno actual de China, todo primero pasa por sus servidores y casi que ellos son los dueños de la información que circula en las redes de este país, algo que claramente ha boqueado la expansión de Facebook en esas redes. 

Esto aplica también para WeChat y su batalla en territorio occidental. Uno de sus grandes esfuerzos por dominar el mercado occidental fue en 2013 donde contrató a la figura Lionel Messi, pero su marketing no logro los objetivos esperados en países como Brasil donde Whatsapp tiene 120 millones de usuarios, si WeChat hubiera logrado su objetivo estaría con un gran porcentaje del mercado occidental en la categoría de mensajería instantánea.

WeChat ya casi tiene su pelea perdida en el mercado de occidente, muchos le echan la culpa a que es un producto especialmente creado para el público chino, desde la usabilidad de la plataforma que para occidente no funciona pero para oriente es perfecta. Claro que nadie sabe lo que realmente pasa, algo que Pony Ma, fundador de Tencent no sabe en realidad. El, al igual que Allen son muy reservados con los comunicados y prefieren reservar los aprendizajes solo para la empresa.

Así como WeChat la tiene difícil con occidente muchas otras empresas como Apple y Uber la tienen difícil en oriente. De hecho WeChat está tan bien estructura, pensada y desarrollada para el mercado Chino que para Facebook es casi “imposible” replicar algunos de los servicios de esta plataforma.

“Los grandes artistas copian, los genios roban”.

Con esta frase de Pablo Picasso resumimos toda esta situación. Por ahora los planes de expansión de Facebook y WeChat parecen estar congelados y cada uno busca como replicar lo mejor del otro en silencio.

Parte del éxito de la guerra es el ejercito que te acompaña, como mencionaba anteriormente la filosofía oriental está presente en “el todo” y esto, es bien demostrado en WeChat donde vemos que el líder es el que toma las decisiones más grandes de producto, no como Facebook que hay grupos trabajando de forma independiente y cada uno va actualizando su servicio de forma independiente. En WeChat, Allen Zhang es líder a cargo del producto y con esto basta para que sea la única persona para tomar la decisión final. Claro está que todos pueden presentar ideas, pero es Zhang, el que dice si funciona o no. A mi parecer algo autoritario pero que se puede esperar de una empresa China.

Mientras WhatsApp acabó de anunciar su nueva función de mensajes que se autodestruyen, WeChat por su parte parece estar años luz en cuanto a funciones. Actualmente la app cuenta con servicio de mensajería, concretar una cita médica o pagar el transporte público, pago en tiendas offline, entre otras, de igual forma WeChat tiene parte de su equipo copiando las mejores funciones de WhatsApp, de Instagram copiaron los Stories y de Facebook están tratando de sacar una versión de Fan Pages de marca oficiales.

Si esto se logra y además logran mejoran las funciones, no sonará tan loco que WeChat gane la guerra de la mensajería instantánea.