Como dejé de fumar. Probé el Método Abrahamson.

He fumado desde los 15 años, me acuerdo todavía de esa primera vez que probé uno de los vicios más feos que uno puede llegar a tener, pero en este artículo explicaré como baje de fumarme 10 o 15 cigarrillos diarios a 0.

Estaba en la fiesta de promoción de mi hermana, para ese entonces yo tenía poco conocimiento o experiencia sobre estos temas de adicciones, claramente ya había probado varias de ellas, la marihuana, el trago o hasta el mismo cigarrillo pero de ninguna era un consumidor frecuente que me hiciera acreedor de un rótulo que me identificara con alguna de ellas, en fin…. Fue un compañero de colegio que en medio de la borrachera y además con ese frio que caracteriza a Bogotá a las 3:00am me dice «Está haciendo mucho frio, ¿Quieres un cigarrillo?», y yo en mi estado alterado por unos cuantos tragos, claramente recibí semejante oferta.

Desde esa vez puedo decir que he sido un consumidor frecuente de cigarrillos, años más tarde en la época de universidad y sus fiestas características aumenté el vicio. Más tarde con el trabajo y cosas adicionales como el famoso estrés me convertí un fumador oficial. Hasta los 34 años que decidí comenzar a dejarlo.

Para esta hazaña comencé con un vaporizador electrónico, claramente para iniciar realicé mi respectiva investigación y el producto escogido fue el Stick V8 que en su momento me costó alrededor de unos $40USD, lo cual no se me hizo caro sabiendo que me iba ayudar a dejar este vicio. La idea de escoger el cigarrillo electrónico es que uno puede ir bajando el nivel de nicotina que contienen los e-liquids. Comencé con 0,7ml y terminé con 0,3ml. Este proceso duró unos 2 meses y al tercer mes ya no encontraba interesante seguir fumando ni tampoco quería ser un vapeador.

En total este proceso alrededor de unos 3 meses y… funcionó. Este método había logrado que yo dejara de fumar, y claramente sus resultados fueron visibles. Mejor cardio en el gimnasio, por ejemplo podía correr más a fondo y durante más tiempo, mis dedos ya no estaban amarrillos, las manos no me olían a feo y el olor a cigarrillo me molestaba. Ese tiempo fue de lo mejor pero tampoco, a los 4 o 5 meses libre de este vicio volví a recaer, esta vez fue un momento de estrés en la oficina. Esto hizo que volviera a fumar y desde ese momento incremente mi dosis a 13 o 15 cigarrillos al día.

Así duré unos 3 años. Hasta este diciembre de 2019 donde dije “El 2020 dejó de fumar”. Comencé mi búsqueda en internet, “métodos para dejar de fumar”, “música para dejar de fumar”, “cómo dejar de fumar”, y así una larga lista de keywords. Como resultado terminé en el Método Abrahamson. Me llamó bastante la atención, en medio de lecturas y videos pude determinar que es un tratamiento energético pero su metodología es todo un misterio. Seguí investigando, pero lo único que encontraba era el mismo contenido en distintas páginas. De pura casualidad asistí a un evento decembrino. Comida, trago, amigos, fin de año y yo claramente con mi vicio, pero ese día una amiga que fumaba de casualidad no estaba fumando, le pregunté, “Dejaste de fumar?” y su respuesta me impacto, “Si!, con un método que me recomendaron”, “Qué método?”, fueron mis palabras, “El método Abrahamson, muy bueno! Hace 5 meses que no fumo”, me dice. Con esto quedé frio, claramente no pregunté mucho más, ya había presenciado que el método funcionaba.

Enero 2020, lo primero que hice fue llamar al número que encontré en la página web, saqué una cita y asistí. Ese día llegue una hora antes para fumarme el último cigarrillo con calma.

Después de 20 minutos en una sesión de lo que para mí es una “hipnosis”, todo había terminado. Muchos intentos previos para dejar de fumar habían llegado a su fin. Por fin mi ansiedad se había ido. Salí del lugar sin ganas de fumar o de oler algún cigarrillo que estuviera cerca.

Claro está que todavía este tratamiento sigue a prueba y espero más adelante poder dar un update sobre este artículo.